Una ginebra que transforma lo clásico en una experiencia vibrante, ofreciendo una mezcla única de frescura y sofisticación que cautiva en cada sorbo, desde el primer encuentro hasta el último trago.
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Whitley Neill Blood Orange es una ginebra premium que destaca por su carácter distintivo y su estilo elegante. Creada por la destilería Whitley Neill, una marca conocida por su enfoque innovador y su legado en la creación de ginebras de alta calidad, esta variante es una reinterpretación moderna del clásico destilado británico. Su singularidad radica en la cuidadosa selección de ingredientes botánicos y en su proceso de destilación artesanal, lo que resulta en una bebida refrescante y vibrante. Perfecta para aquellos que buscan una experiencia más sofisticada, ideal tanto para cócteles como para disfrutarla sola.
NOTAS DE CATA
COLOR: De un cristalino impecable, el Whitley Neill Blood Orange presenta una ligera tonalidad dorada que captura la luz con elegancia, sugiriendo frescura y pureza en su destilación. Este tono sutil no solo evoca la claridad de su elaboración, sino que también anticipa una experiencia visual tan refrescante como el primer sorbo.
NARIZ: Al acercarse a la copa, la nariz se ve cautivada por una fragancia que es tanto compleja como accesible. Se perciben notas cítricas que se entrelazan con delicadas esencias florales, mientras que la base herbal y ligeramente especiada aporta una profundidad intrigante. Es una invitación a explorar capas de aromas suaves y frescos, con una armonía perfecta entre lo afrutado y lo verde, sin que ninguna de sus facetas se imponga demasiado.
GUSTO: El primer contacto con el paladar es suave y refrescante, con una textura ligera que se despliega con gracia. Cada trago revela una complejidad bien equilibrada, donde los sabores se integran perfectamente, ofreciendo una mezcla de frescura y suavidad. En boca, la ginebra mantiene una sensación limpia y vibrante, pero con suficiente cuerpo para dejar una huella agradablemente persistente. Su final es redondo, limpio y prolongado, invitando a disfrutar cada sorbo con calma, mientras los matices se disipan lentamente. Es una experiencia sofisticada, sin perder la ligereza que la hace ideal tanto para cócteles como para disfrutarla sola.